Un escándalo político y judicial se abrió camino en Boyacá cuando la captura en el Tolima de un capo del narcotráfico paraguayo terminó salpicando a una empresa vinculada al alcalde del municipio de Paz de Río, Ezequiel Jiménez Cely. Documentos oficiales muestran que Náncer Alfonso Ramírez Lozano, alias el ‘Ganadero’, presunto narcotraficante buscado por la Interpol, figuraba en bases del sector de seguridad privada como escolta de una compañía copropiedad del mandatario local y su hermano.
De acuerdo con información revelada por medios internacionales, el documento encontrado en poder del capturado no solo lo acreditaba como presunto escolta, sino que además habría servido como soporte para la tenencia y porte de armas, un hecho que elevó las alertas de las autoridades sobre el alcance del posible fallo en los controles del sector de vigilancia privada.
La firma en cuestión, Agencia Nacional de Seguridad Privada Anse Ltda., tiene sede en Bogotá y oficinas en varios municipios de Boyacá, y pertenece a Ezequiel Jiménez Cely, actual alcalde de Paz de Río, y a Luis Arturo Jiménez Cely, exfiscal y abogado penalista.
En registros de la Superintendencia de Vigilancia (Supervigilancia), Ramírez Lozano aparecía identificado como escolta de esa empresa, un dato que ha generado interrogantes sobre controles institucionales y la posible manipulación de información de bases estatales.
Hasta el momento, la Alcaldía no ha emitido una respuesta pública detallada sobre el caso, y el alcalde y la oficina de la Alcaldía no atendieron los llamados de este medio de comunicación. Su hermano y socio en la empresa, Luis Arturo Jiménez Cely, negó cualquier vínculo laboral entre Ramírez Lozano y la compañía, y aseguró que no existe registro de su nombre en nóminas, bases internas, carnés de escolta ni procesos de capacitación.
El hallazgo de la supuesta vinculación surgió tras la captura de Ramírez el 8 de enero en una lujosa finca del municipio de Purificación (Tolima), en un operativo conjunto entre la Policía Nacional de Colombia, la Policía paraguaya y Ameripol, tras el cual comenzaron a cruzarse bases de datos oficiales que permitieron detectar la inconsistencia en los registros de seguridad privada.
El caso ha puesto sobre la mesa no solo la figura del empresario y alcalde, sino también la vulnerabilidad de los sistemas de control de seguridad privada de Colombia, al quedar expuesto que una persona con orden de captura internacional aparecía registrada como escolta en bases institucionales. La Supervigilancia está llamada a aclarar cómo se originó esa inscripción y si hubo uso fraudulento o error en el manejo de los datos.
Alias el ‘Ganadero’: de fugitivo internacional a eslabón judicial
Néncer Alfonso Ramírez Lozano, conocido en el mundo del crimen organizado como el ‘Ganadero’, se consolidó como una pieza estratégica en una red que, según autoridades paraguayas, coordinaba tráfico de cocaína desde varios países de Sudamérica hacia mercados en Centroamérica, Estados Unidos y Europa.
Las investigaciones impulsadas por la Fiscalía de Paraguay sostienen que Ramírez Lozano estaba directamente vinculado con rutas de envío desde Colombia, Perú, Bolivia y Paraguay, utilizando corredores clandestinos y pasos no habilitados para transportar grandes cargamentos de droga. Además, se le sindica de participar en esquemas de lavado de dinero a través de empresas fachada tanto en su país como en el extranjero.
Tras su arresto, las autoridades paraguayas libraron un exhorto de extradición urgente para que sea entregado a la justicia en Asunción, donde enfrentaría procesos penales por los cargos en su contra.
Reinaldo Javier Cabañas: el ‘Pablo Escobar paraguayo’ y antecedente del ‘Ganadero’
El trasfondo de la investigación remite a Reinaldo Javier Cabañas Santacruz, alias ‘Cucho’, un narcotraficante paraguayo que se ganó la etiqueta mediática de ‘Pablo Escobar paraguayo’ por la magnitud de su organización y su estilo ostentoso de vida antes de ser detenido en el 2018.
Cabañas fue capturado en Alto Paraná (Paraguay), tras la Operación Berilo, una acción coordinada que desarticuló una red criminal dedicada al tráfico de cocaína y lavado de activos entre Paraguay y Brasil. La investigación contra Cabañas reveló rutas complejas de transporte de drogas, así como conexiones con estructuras transnacionales y un aparente entramado empresarial que servía de fachada para operaciones ilícitas.
Luego de la caída de Cabañas, el expediente judicial y los análisis de inteligencia señalaron a Ramírez Lozano como el sucesor natural de esa red, heredando funciones de logística, coordinación de envíos y manejo de bienes ilícitos. Por eso, su detención en Colombia fue interpretada como un desenlace clave en la persecución de esa organización transnacional.

Se espera que el alcalde de Paz de Río se pronuncie en las próximas horas sobre los señalamientos que se le han hecho en medios nacionales e internacionales.
Con información de El Espectador e Infobae.