El vicepresidente José Manuel Restrepo asistió a la Asamblea General de las Naciones Unidas donde dijo que el objetivo del presidente de la República, Abelardo de la Espriella, es reposicionar a Colombia como un país confiable para la inversión, exigir cambios en el funcionamiento del organismo y reclamar una definición internacional del terrorismo.
La delegación colombiana planteó que Naciones Unidas debe reducir la burocracia, ganar eficiencia y concentrarse en resultados para las sociedades. Restrepo sostuvo que la defensa de los derechos humanos debe aplicarse sin distinciones ideológicas.
A propósito, confirmó, en diálogo con Semana, que mantuvo reuniones con más de 300 inversionistas interesados en sectores como infraestructura, energía, inteligencia artificial, computación y agroindustria. Algunos operan en Colombia, otros evalúan ingresar al país y un tercer grupo analiza nuevas oportunidades de inversión.
La exigencia de una definición internacional del terrorismo
El Gobierno de Abelardo de la Espriella considera terrorista a quien asesine, secuestre, use explosivos o reclute niños. Restrepo dijo que Colombia pidió a los organismos multilaterales definir ese concepto y establecer medidas para enfrentarlo mediante intercambio de inteligencia, cooperación judicial y coordinación entre países.
“El mensaje del presidente es coherente: lucha activa contra el terrorismo, lucha activa contra la violencia y la construcción de una nación que de verdad recupere la confianza”, sostuvo. También cuestionó los procesos de Paz Total del gobierno anterior, que, según su visión, derivaron en una relación de convivencia con grupos criminales y en la designación de algunos de sus integrantes como gestores de paz.
Restrepo aseguró que la confianza internacional se fundamenta en el respeto por las reglas de juego, la institucionalidad, la democracia, la independencia de las ramas del poder público, la iniciativa privada y la libertad de empresa. Conforme a sus afirmaciones, representantes de fondos de inversión transmitieron que perciben un país con mayor certidumbre.
El funcionario mencionó conversaciones en J.P. Morgan, donde, dijo, distintos fondos expresaron interés por inversiones en Colombia. La percepción, añadió, se apoyaría en la expectativa de un marco institucional estable y en la posibilidad de que la inversión genere empleo y beneficios sociales.
