Con el propósito de fortalecer la capacidad de respuesta ante situaciones críticas, personas pertenecientes a población con enfoque diferencial participaron en un taller de Primer Respondiente, donde adquirieron conocimientos básicos para actuar frente a emergencias que pueden poner en riesgo la vida.
Durante la jornada, los asistentes recibieron formación práctica sobre cómo atender casos de desmayos, convulsiones, heridas, sangrados, crisis emocionales y otras situaciones que requieren atención inmediata, permitiéndoles desarrollar habilidades clave para brindar apoyo oportuno mientras llega asistencia especializada.
La iniciativa hace parte de las estrategias orientadas a consolidar comunidades más preparadas y resilientes, reconociendo que los primeros minutos tras una emergencia son decisivos para salvar vidas y reducir complicaciones.
Los participantes destacaron la importancia de este tipo de espacios de capacitación, que no solo brindan herramientas prácticas, sino que también fomentan la confianza y la solidaridad en momentos de crisis.
Desde la organización de la actividad se reiteró que continuar con estos procesos de formación es fundamental para avanzar en una cultura de prevención y autocuidado, especialmente en poblaciones que requieren atención diferencial.
Con este tipo de acciones, se sigue promoviendo una ciudadanía más consciente y capacitada, en línea con el objetivo de proteger la vida y la salud en el municipio.

