Como resultado de la acción militar, se produjo «la muerte en desarrollo de operaciones militares de un presunto integrante de esta estructura ilegal». Adicionalmente, las tropas lograron la incautación de un fusil, cuatro proveedores y 224 cartuchos. El material de guerra fue puesto a disposición de la autoridad competente para iniciar el respectivo proceso judicial.
El Ejército Nacional destacó que este resultado operacional «contribuye al debilitamiento de la capacidad armada de esta organización ilegal y fortalece el control institucional en esta zona estratégica del oriente del país».
Las autoridades reafirmaron su compromiso de continuar con las operaciones militares sostenidas y focalizadas en la región para salvaguardar a la población civil, consolidar la seguridad territorial y contrarrestar el accionar delictivo de los grupos armados, asegurando que todas las acciones se realizan en estricto cumplimiento de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.
