Durante la reunión, se socializaron las principales dificultades que enfrenta el acueducto. Entre ellas, se destacaron los desafíos relacionados con el pago del servicio de energía eléctrica, indispensable para el funcionamiento de las bombas de agua. Asimismo, se discutió el estado actual de las acometidas domiciliarias y se enfatizó la importancia de la corresponsabilidad de los usuarios en la administración, el uso adecuado y la sostenibilidad del sistema.
Este diálogo subraya el compromiso de las entidades y la comunidad para trabajar de la mano en la búsqueda de soluciones efectivas que aseguren el acceso al agua potable, un recurso vital para el bienestar y desarrollo de Tacarimena.





















































