No han sido pocas las reacciones surgidas del discurso de Lina Garrido (Cambio Radical) en la instalación del Congreso de la República el 20 de Julio de 2025.
La parlamentaria araucana, que quedó como segunda vicepresidente de la Cámara de Representantes, lanzó fuertes críticas al presidente Gustavo Petro, la vicepresidente Francia Márquez y la gestión gubernamental del progresismo en el país.
“Usted utilizó e instrumentalizó a la vicepresidenta Francia Márquez, a la que traicionó y desprecia. Se lo digo mirándola a los ojos vicepresidenta, usted tiene en este momento el cargo más importante y lo que nos ha costado a las mujeres llegar a estos espacios de representación ha sido tan difícil”, señaló Garrido.
Tanto fue así que, tras su retiro del recinto parlamentario, el presidente negó haber ignorado la intervención de Garrido, tildándola de poco técnica y dominada por su animadversión hacia él. Garrido, por su parte, afirmó que Petro salió huyendo de su discurso y hasta lo tachó de “cobarde”.

“No estoy acostumbrado a salir corriendo. Escuche (sic) toda la intervención de la parlamentaria Garrido, no dio cifras, no demostró que las mías sean falsas. Y solo escuche insultos y mentiras. Vuelvo a repetirlo, tenemos una oposición que solo se basa en el insulto y la mentira.Y de acuerdo a mi experiencia, creo que la representante Garrido no quedará en mi memoria”, escribió Petro en su cuenta de X.
La congresista, en esa misma red social, le respondió: “No creo… ¡El tormento suyo soy Yo!“
El sablazo de Lina Garrido a los ministros del presidente Gustavo Petro
Lina María Garrido formuló una advertencia directa a los ministros que conforman el gabinete del presidente Gustavo Petro: prepararse para asumir responsabilidades legales y administrativas por las decisiones que, a su juicio, han marcado negativamente la gestión del actual Gobierno.
Desde el Salón Elíptico del Congreso, la representante araucana centró su intervención en cuestionar la forma como los altos funcionarios del Ejecutivo han manejado asuntos clave en los últimos tres años. Su mensaje, que se inscribió dentro de un discurso de oposición, se enfocó menos en el presidente y más en la forma como sus colaboradores más cercanos, según dijo, habrían incurrido en prácticas que podrían derivar en procesos judiciales una vez abandonen sus cargos.
Para Garrido, quienes hoy ejercen como ministros deben prever la posibilidad de tener que responder por eventuales irregularidades cometidas durante el ejercicio de sus funciones. En ese sentido, sugirió abiertamente que vayan preparando sus hojas de vida y recursos económicos para contratar abogados defensores.





















































