La congresista solicita que Cuevas rectifique afirmaciones en las que, según explicó el aspirante vicepresidencial, señaló que Garrido “apoya a Abelardo de la Espriella” y que habría sido respaldada políticamente por un exgobernador de Arauca condenado por la Corte Suprema de Justicia y señalado por la Fiscalía de presuntos nexos con el ELN.
Frente a la acción judicial, Cuevas afirmó que no dará el brazo a torcer y sostuvo que, de ser necesario, asumiría incluso una sanción de 48 horas de prisión antes que retractarse de sus declaraciones.
“No se puede condenar a las personas por decir la verdad” y por sacar a la luz asuntos de interés público, manifestó el candidato, quien además aseguró que no tiene miedo frente a las acciones judiciales que puedan interponerse en su contra.
Según Cuevas, existen sectores que buscan denunciarlo y silenciarlo por sus posiciones políticas y por las denuncias que realiza públicamente. Sin embargo, reiteró que continuará trabajando en su proyecto político y defendiendo sus posturas con el objetivo de “cambiar el país”.
La controversia se suma a la creciente tensión política de cara al escenario electoral, en medio de debates sobre libertad de expresión, responsabilidad política y los límites de las declaraciones públicas entre dirigentes y candidatos.





















































