• 29 febrero, 2024 4:51 pm
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No son pocas las preguntas que aún se hacen miles de colombianos después de que el presidente Duque, retirara el controvertido proyecto de reforma tributaria… ¿Qué clase de reforma presentará ahora al Congreso?, ¿qué pasará con los programas sociales para las familias más pobres y las Mipymes?, incluso hay quienes se cuestionan ¿por qué no se levanta el paro si la reforma la van a cambiar y ya no tocará el IVA?

Analistas opinan que la que presentó el Gobierno al Congreso era un proyecto ambicioso que solucionaba el problema fiscal y daba garantía de los recursos para los programas como el de ingreso solidario y el Paef que eran claves por el impacto de la pandemia, pero ahora hay algo de incertidumbre.

Esteban Piedrahíta, presidente de la Cámara de Comercio de Cali, dice que el Gobierno seguramente irá por una reforma de menor alcance y magnitud que será políticamente más viable, pero también le dejará mayores riesgos de financiamiento al próximo Gobierno. “Ojalá no se afecten demasiado en este escenario los programas de apoyo a los ciudadanos más pobres que era uno de los focos del proyecto original y un elemento crítico dado el grave aumento de la pobreza por la pandemia”, agrega.

“Lo previsible es que aumenten las tarifas de renta a los individuos en el 1 % de mayores ingresos, así como los impuestos a los dividendos y al patrimonio. Sería deseable que no se recargue demasiado a las empresas–que son las unidades productivas–y más bien pedir más a los individuos de muy alto ingreso y patrimonio que en comparación con otros países tributan relativamente poco”, añade.

Edwin Maldonado, director del Comité Intergremial del Valle, señala que el diálogo es la salida para construir país, desde las propuestas e ideas de los diferentes sectores.

“Es importante que en el nuevo texto de la reforma incluyan medidas que no afecten el poder adquisitivo de la población de clase media y al contrario genere incentivos al consumo e incrementen la confianza de los consumidores”.

A su turno, Carlos Sepúlveda, decano de Economía de la Universidad del Rosario, señala que el nuevo texto de reforma tributaria seguramente le apuntará a un recaudo mucho menor. Esto implica necesariamente un recorte tanto en los impuestos como en los gastos propuestos para los programas sociales. Ya el Presidente informó que no habrá ajustes del IVA a bienes y servicios básicos, ni aumento en la base gravable de personas naturales. Al final, tendremos seguramente una reforma similar a las últimas, en donde se recojan unos $1o billones, continuando con la presión de las calificadoras de riesgo a ajustes más estructurales”.

Julio César Alonso, director del Centro de Investigación en Economía y Finanzas de la Icesi, indica que se necesita es un gran consenso de cómo financiar los gastos sociales necesarios, esto se puede hacer con cambios marginales en el estatuto tributario y venta de activos.

La representante a la Cámara Catalina Ortiz, expresa ahora hay dos cosas: “los torniquetes al tema de economía, cuáles serán las decisiones de endeudamiento para seguir operando el Estado. Lo otro es que con la participación de todas las fuerzas del país ver si se puede hacer una reforma tributaria en el tiempo que les queda o ya tocará sobrevivir con unas medidas menos de largo plazo”.

Luis Carlos Reyes, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, considera que el camino para conseguir recursos siempre estuvo ahí. En el 2018 se les hicieron recortes de impuestos a las empresas por unos $9 billones.

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Por DiariodeCas

Noticias de la Orinoquía colombiana / www.diariodecasanare.com 

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