La mujer, oriunda del departamento de Casanare, se desempeñaba como docente y se dirigía hacia el municipio de La Macarena para cumplir con su labor educativa.
La noticia ha generado profunda tristeza entre familiares, amigos y colegas, quienes la recuerdan como una mujer comprometida con la enseñanza, destacada por su vocación de servicio, su amor por la educación y su calidad humana.
Diana Patricia dedicó gran parte de su vida a la formación de niños y jóvenes, dejando una huella significativa en las comunidades donde ejerció su profesión. Su partida enluta no solo a su familia, sino también a la comunidad educativa que acompañó su labor y valores.
Le sobreviven su madre, Marujita; sus hijos, David, Yésica y André; su esposo, Pedro Salcedo; sus hermanos, Fanny y Jaiber, así como demás familiares y seres queridos, quienes hoy enfrentan el dolor de su inesperada ausencia.
Las autoridades continúan con las investigaciones para establecer las causas del accidente aéreo, mientras que en Casanare y el Meta crecen las manifestaciones de solidaridad y condolencias hacia los allegados de la docente. Su legado, marcado por el compromiso con la educación, permanecerá en la memoria de quienes tuvieron la oportunidad de conocerla.



















































