Con el propósito de fortalecer las capacidades operacionales y aumentar la efectividad en la lucha contra los grupos armados organizados y las economías ilícitas, la Octava División del Ejército Nacional realizó una reunión estratégica de comandantes en la que se definieron nuevas acciones para reforzar la seguridad en la región de la Orinoquía colombiana.
El encuentro fue liderado por el brigadier general Gerardo Ortiz Ramírez, comandante de la Octava División, quien destacó la importancia de consolidar esfuerzos institucionales para contrarrestar las amenazas que afectan la tranquilidad de las comunidades en los departamentos de Arauca, Casanare, Guainía y Vichada.

Durante la jornada participaron los comandantes de la Décima Sexta Brigada, la Décima Octava Brigada, la Vigésima Octava Brigada y la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 8, unidades militares encargadas de ejecutar las estrategias diseñadas para intensificar las operaciones militares, fortalecer la inteligencia y potenciar las acciones integrales orientadas a neutralizar el accionar de los grupos armados organizados residuales.
Las medidas también están enfocadas en combatir actividades ilegales como el narcotráfico, el contrabando y otras economías ilícitas que generan afectaciones a la seguridad regional, así como en enfrentar los fenómenos que amenazan los bosques, las selvas y los recursos hídricos de la Orinoquía.
Durante su intervención, el general Ortiz Ramírez resaltó los resultados obtenidos por las unidades militares durante el primer semestre de 2026, señalando que estos avances se reflejan en una mayor seguridad vial, el incremento del turismo y el fortalecimiento de la gobernabilidad en los territorios donde hace presencia la Fuerza Pública.
Asimismo, exhortó a los comandantes a mantener el compromiso y la determinación durante el segundo semestre del año, actuando con respeto por los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario, y fortaleciendo el trabajo coordinado con las demás instituciones del Estado, las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.
“El objetivo es continuar generando confianza entre la población civil, acercando la institucionalidad a las comunidades y consolidando al soldado como un aliado permanente de los ciudadanos”, destacó el alto oficial.
La Octava División indicó que estas estrategias buscan garantizar la protección de las comunidades de la región, contribuyendo a crear condiciones de seguridad que permitan impulsar el desarrollo social y económico de la Orinoquía colombiana, una de las zonas estratégicas más importantes del país.





















































