Casanare vive una jornada de solidaridad, compromiso y esperanza. En medio de las emergencias ocasionadas por la fuerte temporada de lluvias, la institucionalidad, los organismos de socorro, la Fuerza Pública y cientos de voluntarios trabajan de manera articulada para llegar a las comunidades más afectadas del departamento.
La jornada inicia con la participación en la Caravana de la Solidaridad, una iniciativa que llevará ayuda humanitaria a las familias damnificadas del municipio de San Luis de Palenque. Posteriormente, las acciones de atención y acompañamiento continuarán en los municipios de La Salina y Sácama, donde también se han reportado afectaciones derivadas de la ola invernal.
De manera simultánea, equipos de la Dirección Departamental de Gestión del Riesgo, organismos de socorro, Fuerza Pública y voluntarios se desplazan hacia distintos puntos del territorio casanareño para atender las emergencias registradas en Hato Corozal, Paz de Ariporo, Trinidad, Pore, Támara, Nunchía, Maní, Orocué, Yopal y demás sectores impactados por las lluvias.
Las autoridades agradecieron la comprensión de la ciudadanía frente a la magnitud de la emergencia y destacaron que se ha puesto en marcha toda la capacidad logística disponible para responder a las necesidades de las comunidades afectadas. Sin embargo, debido a la extensión de los daños ocasionados por las precipitaciones, se hace un llamado a la unión y al apoyo de todos los casanareños para fortalecer las acciones de ayuda humanitaria.
“Hoy más que nunca convocamos la solidaridad y el respaldo de todos los ciudadanos para poder llegar a cada uno de los sectores afectados por la ola invernal y llevar esperanza a quienes lo han perdido todo”, señalaron desde el frente de atención de la emergencia.
La respuesta colectiva demuestra una vez más la fortaleza del pueblo casanareño. En los momentos más difíciles, la unión, la solidaridad y el amor por la tierra se convierten en las herramientas más poderosas para superar la adversidad y reconstruir la esperanza.
Casanare demuestra que juntos somos más fuertes. A todas las familias afectadas les reiteramos un mensaje claro: no están solas.





















































