Yopal – Casanare 25/03/2026: Con la llegada de la Semana Santa, los departamentos de la Orinoquía colombiana se preparan para una de las épocas de mayor dinamismo comercial y gastronómico del año: el consumo masivo de pescado. La riqueza hídrica de los Llanos Orientales, alimentada por imponentes ríos como el Casanare, el Meta, el Arauca y el Guaviare, convierte a esta región en una despensa fundamental de productos de río, aunque en los últimos años la piscicultura ha tomado un protagonismo indispensable para garantizar el abastecimiento.
Actualmente, el estado del consumo de pescado en los Llanos experimenta una transición importante hacia la sostenibilidad. Debido a las variaciones climáticas y a las épocas de veda necesarias para proteger las especies de río, la acuicultura ha ganado un terreno vital. Departamentos como Meta y Casanare lideran la producción en estanques, garantizando no solo la seguridad alimentaria de la región, sino también ofreciendo un producto de alta calidad, a precios estables y con un impacto ambiental mucho menor que la pesca extractiva tradicional.

¿Qué pescado consumir en esta Semana Santa?
Para esta temporada de recogimiento y tradición familiar, los expertos en gastronomía local y las autoridades de salud recomiendan priorizar el consumo de especies locales. Esto no solo apoya la economía de los pescadores y productores llaneros, sino que asegura una mayor frescura en la mesa. Las opciones más destacadas son:
La Cachama: Considerada la reina de la piscicultura llanera. Es un pescado de carne abundante y excelente sabor, ideal para preparar frita, sudada o en el tradicional sancocho. Al ser cultivada en la región, su disponibilidad es alta y su precio es uno de los más competitivos para las familias.
El Bagre (Rayado o Pintado): Un clásico de los ríos llaneros, muy apetecido por la ausencia de espinas pequeñas y su textura firme. Es perfecto para viudos o en salsa. Sin embargo, se recomienda verificar que cumpla con las tallas mínimas de captura para proteger la especie.
La Mojarra (Tilapia): Aunque no es exclusiva de la región, su cultivo intensivo en los Llanos garantiza que llegue fresca a las plazas de mercado. Es la opción preferida por su versatilidad y sabor suave.
El Amarillito y el Coporo: Opciones tradicionales de río que, aunque con mayor cantidad de espinas, ofrecen el auténtico sabor de la cuenca del Orinoco, ideales para los paladares más tradicionales.
Recomendaciones de frescura y salubridad
Las secretarías de salud municipales han intensificado los operativos en las principales plazas de mercado de Yopal o el San Isidro en Villavicencio, para garantizar la inocuidad de los alimentos. Se hace un llamado a la comunidad para que compre en establecimientos de confianza que mantengan la cadena de frío.
Al momento de elegir su pescado, recuerde aplicar siempre la inspección visual y táctil. Un pescado fresco debe tener los ojos brillantes, transparentes y saltones; las agallas deben lucir de un color rojo vivo o rosado intenso, sin mucosidad; y la carne debe sentirse firme y elástica al tacto, regresando a su forma original al presionarla. Además, el olor debe ser fresco, a río o a mar, nunca penetrante ni similar al amoníaco.





















































