• 20 febrero, 2024 9:09 pm
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La senadora del Pacto Histórico murió en la clínica Conquistadores de Medellín víctima de una afección cardiaca

Este sábado 20 de enero, la senadora Piedad Córdoba del Pacto Histórico perdió la vida debido a un infarto. La política colombiana fue declarada sin vida al ingresar a la clínica Conquistadores en Medellín. La congresista estaba a días de celebrar su cumpleaños 68, el cual sería el 25 de enero.

Su carrera política estuvo marcada por su labor durante los mandatos de Álvaro Uribe (2002-2010), siendo una figura clave en las negociaciones para la liberación de secuestrados en poder de las Farc.

Sin embargo, algunas víctimas como Íngrid Betancourt, criticaron a Córdoba sugiriendo que estas liberaciones tenían un fondo político, conectado a la figura de los presidentes Hugo Chávez de Venezuela y Nicolás Maduro, con quienes mantenía una estrecha relación.

La senadora Córdoba fue una figura polémica y reconocida en el ámbito político colombiano. Sus esfuerzos por la paz y las controversias en su carrera mantuvieron su nombre en un constante debate público.

Su participación en las gestiones humanitarias y sus vínculos internacionales definieron un perfil que alternaba entre el elogio y el escrutinio. La noticia de su fallecimiento ha resonado en el espectro político y social de Colombia, brindando un espacio para reflexionar sobre su legado y los complejos procesos de paz en la historia reciente del país.

Piedad Córdoba recientemente enfrentó la extradición de su hermano Álvaro Córdoba a Estados Unidos, luego de ser detenido y acusado de delitos de narcotráfico. El hermano de la reconocida política colombiana reconoció su culpabilidad en el país norteamericano. Esta situación ocurre en un contexto en el cual Piedad Córdoba ha sido destacada en procesos de intermediación para la liberación de secuestrados por las Farc durante la era del expresidente Álvaro Uribe (2002-2010).

Si bien Córdoba negó dichas afirmaciones, su trayectoria política estuvo rodeada de controversia y especulaciones sobre su relación con los grupos armados y los gobiernos vecinos. Las acusaciones apuntan a un posible aprovechamiento de las circunstancias de los secuestros para favorecer agendas políticas específicas, lo que ha generado debates en la opinión pública y tensiones entre los actores políticos involucrados.

Quién era Piedad Córdoba

La política colombiana Piedad Córdoba, que inició su carrera en la administración pública de Medellín en los años 80, y posteriormente tuvo una larga trayectoria en el Congreso de Colombia, sufrió un debilitamiento de su influencia política en años recientes debido a controversias y acusaciones de conexiones impropias. Córdoba, tras ser destituida e inhabilitada en 2010 por la Procuraduría General para ejercer cargos públicos, logró que el Consejo de Estado anulara tal decisión en 2016.

Pese a su retorno al ámbito político con el Pacto Histórico, su presencia ha sido intermitente por problemas de salud y acusaciones relacionadas con Alex Saab y las actividades delictivas de su hermano en Estados Unidos.

Piedad Córdoba, nació en Medellín en 1955, comenzó su trabajo político bajo la tutela del líder liberal William Jaramillo, desempeñándose primero como subcontralora municipal y luego como Secretaría General durante la alcaldía de Jaramillo. Elegida edil en 1988 y concejal en 1989, su carrera legislativa despegó en 1991 al ser electa a la Cámara por la facción jaramillista y, en 1994, llegó al Senado.

Tras reelegirse en cuatro ocasiones, en 2003 alcanzó la presidencia del Partido Liberal Colombiano. A pesar de las diferencias políticas con el entonces presidente Álvaro Uribe, en 2007 Córdoba colaboró en la negociación del acuerdo humanitario con las Farc, periodo que inició su cercanía con el presidente venezolano Hugo Chávez y desencadenó acusaciones de colaboración con guerrilleros, resultando en su destitución y la prohibición de ejercer cargos públicos durante 18 años, sanción anulada más tarde por el Consejo de Estado.

La imagen pública de Piedad Córdoba se vio afectada no solo por sus problemas de salud que le han restado continuidad en la escena política, sino también por señalamientos de alianzas cuestionables, como las atribuidas con el empresario Alex Saab, involucrado en actividades financieras ilícitas.

Asimismo, la conducta de su hermano, quien admitió su culpabilidad por narcotráfico ante un tribunal estadounidense, ha contribuido a la controversia y la disminución de su capital político.

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Por DiariodeCas

Noticias de la Orinoquía colombiana / www.diariodecasanare.com 

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