En el barrio San Mateo, la comunidad decidió pasar de las palabras a los hechos. Sin esperar soluciones externas, sus habitantes se organizaron para recuperar y mejorar su entorno, demostrando que el trabajo colectivo sí genera cambios visibles.
Durante la jornada, vecinos pintaron el parque, adecuaron los resbaladores, realizaron labores de limpieza y, como medida clave para fortalecer la seguridad, instalaron ocho cámaras de vigilancia. Una iniciativa que no solo mejora el espacio físico, sino que envía un mensaje claro: aquí hay un barrio que se cuida.
El secretario de Gobierno, Jorge Andrés Rodríguez, acompañó la actividad y se sumó al trabajo comunitario. Además, llevó un gesto especial para los asistentes: obsequios para las mascotas y camisetas, fortaleciendo el vínculo entre institucionalidad y ciudadanía.
Como resultado del encuentro, se establecieron compromisos concretos para seguir fortaleciendo el sector:
- Dotación e instalación de una alarma comunitaria
- Realización de una jornada de esterilización
- Acompañamiento permanente en temas de seguridad
La jornada deja una lección contundente: cuando la comunidad actúa con liderazgo y compromiso, la institucionalidad responde.



























































